Cuando el wifi se corta, la reacción típica es reiniciar el router y esperar. A veces funciona, pero no dice nada de por qué pasó. Estos ocho chequeos van ordenados del más probable al menos probable, y están pensados para hacerlos sin herramientas. Los primeros cinco no cuestan nada.
1. ¿Se corta en toda la casa o en un solo lugar?
Es la pregunta que más ahorra tiempo y casi nadie se hace. Caminá con el celular desde al lado del router hasta donde se te corta, mirando las rayitas de señal.
- Si se corta solo en un lugar, no es un problema de internet: es de cobertura. La señal no llega bien hasta ahí.
- Si se corta en toda la casa al mismo tiempo, incluso al lado del router, el problema está en el equipo o en la línea del proveedor.
Esa sola distinción cambia por completo lo que hay que hacer después. Anotá cuál de las dos es tu caso.
2. ¿Se corta en todos los aparatos o en uno solo?
Si la tele se corta pero el celular no, en el mismo lugar y a la misma hora, el problema es de la tele, no de la red. Pasa seguido con televisores y con notebooks viejas: tienen antenas peores y sueltan la conexión antes que un celular moderno.
3. Mirá las luces del router
Suena tonto, pero es información gratis. En los equipos de fibra que se instalan en Uruguay hay una luz que indica la conexión con el proveedor —suele decir PON, FIBRA o Internet.
Si esa luz está apagada o parpadeando en rojo justo cuando se te corta, el problema no es tu wifi: es la línea que entra a tu casa. Ahí no hay nada que configurar, hay que reclamarle al proveedor.
Si esa luz está fija y en verde mientras se te corta, internet está llegando bien y el problema está de la puerta para adentro.
4. Reiniciá bien (y no toques el reset)
Reiniciar es desenchufar el router de la corriente, contar hasta treinta y volver a enchufarlo. Los treinta segundos importan: le dan tiempo a los componentes a descargarse del todo.
No aprietes el botón de reset. Ese botón chiquito y hundido que se aprieta con un clip no reinicia: borra toda la configuración y deja el equipo como salió de fábrica. Perdés el nombre de tu red y la contraseña, y si el proveedor lo dejó configurado de alguna forma particular podés quedarte sin internet hasta que vengan.
5. Sacá el router de donde está
Este es el chequeo que más veces resuelve el problema, y es gratis. El router necesita aire y espacio libre alrededor. Fijate si el tuyo está:
- Adentro de un mueble cerrado o de un placard.
- Atrás del televisor o apretado entre aparatos.
- En el piso, contra una pared.
- Al lado del microondas o de un teléfono inalámbrico.
- En un rincón de la casa, pegado a la puerta de entrada.
Lo ideal es lo contrario: a media altura, despejado y lo más cerca posible del centro de la casa. Probá moverlo aunque sea provisoriamente y volvé a probar. Si mejora, ya sabés por dónde va.
6. Probá con un cable
Conectá una computadora al router con un cable de red y usala un rato. Es la prueba más concluyente de todas:
- Si por cable no se corta, tu internet está bien y el problema es el wifi: cobertura, canal o el equipo.
- Si por cable también se corta, el wifi no tiene nada que ver. Es la línea o el router.
7. ¿Se corta siempre a la misma hora?
Si el problema aparece de tarde o de noche y de mañana anda bien, casi seguro es saturación de canal. A esa hora están todos los vecinos conectados y, si tu router quedó en el mismo canal que los de al lado, las redes se pisan entre ellas. En un edificio es normal ver veinte redes compitiendo por el mismo canal.
Se arregla cambiando el canal del wifi desde la configuración del router, o pasando a la banda de 5 GHz los equipos que estén cerca —esa banda está mucho menos poblada. Lo explicamos en detalle en 2,4 o 5 GHz: cuál conviene en cada parte de la casa.
8. Contá cuántos aparatos tenés conectados
Sumá todo: celulares, notebooks, televisores, cámaras, parlantes, timbres, aspiradoras. En una casa promedio hoy son quince o veinte. Los routers que dan los proveedores están pensados para bastante menos, y cuando se pasan empiezan a soltar dispositivos aunque la señal se vea llena.
Si el número te sorprende, revisá también que no haya conectado alguien que no debería: cómo saber si alguien se cuelga de tu wifi.
Resumen para llevar: caminá con el celular para ver si es en toda la casa o en un lugar; mirá la luz de fibra del router; sacalo del mueble; probá por cable. Con esos cuatro datos ya sabés si tenés un problema de cobertura, de equipo o de línea.
Si probaste todo y sigue igual
Lo que sigue es medir: potencia y ruido en cada ambiente, saturación real de los canales y estado del equipo. Eso ya necesita instrumento y es el momento de llamar a alguien. Podés ver cómo lo hacemos en mejora de wifi en el hogar.
Contanos qué probaste
Si nos decís cuál de los ocho chequeos te llamó la atención, ya llegamos con media hipótesis armada. El diagnóstico por WhatsApp no tiene costo.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto conviene reiniciar el router?
Si tenés que reiniciarlo seguido, eso ya es el problema, no la solución. Un router sano puede estar meses prendido sin tocarlo. Reiniciar una vez está bien para descartar, pero si te pasa todas las semanas hay algo de fondo: sobrecalentamiento, firmware viejo o el equipo que ya está para cambiar.
Se corta solo a la noche, ¿por qué?
Casi siempre es saturación del canal. A la noche están todos los vecinos conectados y, si tu router está en el mismo canal que los de al lado, se pisan entre ellos. En un edificio se llegan a ver veinte redes en el mismo canal. La solución es cambiar el canal del wifi, o pasar los equipos que aguanten a la banda de 5 GHz, que está mucho menos poblada.
¿Sirve de algo apretar el botón de reset del router?
Ojo con ese botón: reset no es lo mismo que reiniciar. El reset borra toda la configuración y deja el equipo como salió de fábrica, así que perdés el nombre de la red y la contraseña, y si el proveedor lo dejó configurado de una forma particular puede que te quedes sin internet hasta que vengan. Para reiniciar, desenchufá de la corriente y esperá medio minuto.
Si probé todo esto y sigue cortándose, ¿qué queda?
Queda medir. Con estos chequeos descartás lo que se ve a simple vista; lo que sigue es medir potencia y ruido en cada ambiente, revisar la saturación real de los canales y ver si el problema es la cobertura, el equipo o la línea del proveedor. Eso ya necesita instrumento, y es el momento de llamar a alguien.